Reflejos de Naturaleza » macro http://www.asafona.es/revista La revista on-line de ASAFONA Tue, 17 Mar 2015 11:57:22 +0000 en hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.3.1 Entrevista a Albert Masó http://www.asafona.es/revista/?p=3789 http://www.asafona.es/revista/?p=3789#comments Mon, 29 Apr 2013 22:48:33 +0000 Marta Josa Lens http://www.asafona.es/revista/?p=3789      Durante las dos primeras semanas de abril, contamos con presencia de Albert Masó en Asafona, quien nos impartió un curso sobre Fotomacrografía.

     Después de tantos días compartiendo sus conocimientos y experiencias en el campo de la fotografía y más concretamente de la macro, nos quedamos con ganas de saber más sobre su persona, sus inquietudes y gustos, así que nos pusimos manos a la obra  y entre todos los alumnos del curso preparamos esta pequeña entrevista  que tan amablemente aceptó a contestar.

 

Biólogo o fotógrafo. ¿Qué fue primero?

      El interés por la fotografía me surgió de muy pequeño, hacia los 8 o 10 años, y no era simple curiosidad: me encantaba revelar mis fotos de blanco y negro con la ampliadora y el laboratorio que me monté en casa. Paralelamente, siempre me gustaba observar el comportamiento de los animales, especialmente hormigas, abejas e insectos en general.

Sin embargo, desde el punto de vista profesional primero hice la carrera de biología y como consecuencia de algunas fotos Macro que necesitaba para mis investigaciones de ecología de mariposas tuve la ocasión de empezar a publicar en enciclopedias, libros, revistas, etc.

¿Qué le aporta la fotografía a su trabajo como biólogo?

     Mucho porque es la forma más fiable de documentar lo que estudio. Por ejemplo, en trabajos de biogeografía, cuando localizas una especie rara, en vez de capturar el ejemplar, se puede fotografiar, pues las imágenes  tienen el mismo valor demostrativo que el insecto disecado. Aparte, en la filogenia de lepidópteros a partir de la morfología y biometría alar, la fotografía es esencial porque permite el contaje de las escamas y conservar la prueba de los resultados.

¿A dónde cree que va a llegar la fotografía de naturaleza? ¿A qué le ve más futuro a la fotografía o a la biología?

     La fotografía de naturaleza no es un ente que tome decisiones. Cada fotógrafo o colectivo puede establecer sus objetivos y su camino. Hablando de forma genérica, la fotografía puede constituir una herramienta muy útil para sensibilizar a la población en la conservación de la naturaleza.

      En cuanto a lo que tiene más futuro, al ser cosas tan distintas, se hace difícil comparar. En todo caso, la fotografía se ha instalado definitivamente en toda actividad humana de todas las personas a todas las edades. Cualquiera toma fotos con cualquier aparato, trivializándose la actividad. Otra cosa es la fotografía de calidad, claro.

     Por su parte, la biología tiene cada vez más importancia, tanto en el aspecto medio ambiental de conseguir un crecimiento sostenible para el Planeta, como en la cooperación con la medicina para conseguir diagnósticos y tratamientos genéticos, una revolución que ya está empezando a ser una realidad.

¿Qué importancia le da al revelado digital de la fotografía? ¿qué flujo de trabajo sigue?

     Si se necesita obtener la máxima calidad del equipo de que se dispone, la toma en RAW y su óptimo revelado son esenciales. No obstante, para muchas aplicaciones las tomas en TIFF o JPEG con mínima compresión son más que suficientes.

     En mi trabajo profesional, capto las imágenes en RAW, las revelo con ACR (dentro de PS), obteniendo un TIFF apenas modificado.  Una vez guardados ambos formatos en carpetas distintas, reduzco el tamaño del TIFF a 1.920 x 1.080 píxeles, hago todos los ajustes y optimizaciones necesarias y lo guardo en JPEG de compresión media. Esto último es lo que uso para mostrar mi trabajo, enviando los TIFF sólo de las imágenes que se han de publicar. Finalmente, para la web, FB, mail, etc. uso JPEGs a unos 800 o 600 píxeles del lado mayor y muy comprimidas para evitar el pirateo. Aparte, hago backups de todos los archivos del ordenador.

 

¿Su fotógrafo o tendencia preferida?

      En fotografía de la naturaleza y entorno en general, Ansel Adams es mi preferido. En paisaje, Galen Rowell. En macro, Stephen Dalton. En fauna, Frans Lanting. En cuanto a la tendencia, me gusta cualquier experimentación que rompa con los esquemas establecidos.

¿Hay algún fotógrafo que le gustaría conocer o trabajar con él y todavía no lo ha conseguido?

     Sí, claro, me gustaría conocer a Art Wolf, John Shaw, Joe McDonald, Jim Brandenburg… y tantos otros. En cuanto a trabajar, siendo realistas, pensando en alguien asequible, quizás Klaus Nigge.

¿Alguna fotografía que se le resiste, que quisiera hacer y no ha conseguido todavía?

     La del Yeti y la del último dinosaurio perdido en un recóndito lugar de África….:-)  Pero seriamente me encantaría fotografiar algún mamífero que se haya considerado extinguido, pero del que se descubra una población desconocida. Y si esto no sucede, pues alguna especie todavía no descrita, cosa que ocurre de vez en cuando en el sudeste asiático, en la selva amazónica, en Nueva Guinea, etc.

 

Después de un proyecto tan largo y completo como “Anfibios y Reptiles de la Península” supongo que se preguntaría ¿Y ahora qué? ¿Está ya embarcado en algún nuevo proyecto?

     Pues ahora mismo mi proyecto más importante es terminar de escribir (y leer) mi tesis doctoral, que trata de “Ecología evolutiva y biogeografía de ropalóceros”.  Después, terminar un libro de Fauna Ibérica encargado por el CSIC y a continuación hacer un libro de Fotografía Macro y otro de Fotografía de naturaleza, viejos proyectos que nunca he podido finalizar.

¿Qué proyecto le gustaría hacer que no ha conseguido todavía?

     Me encantaría hacer un buen reportaje de la Antártida, tanto de paisaje, como de la fauna que la habita.

Y por último, ¿algún consejo para los amantes de la fotografía de Naturaleza?

     Pues que pongan en práctica todo lo que han aprendido y todo lo que se les ocurra. Y que hagan sólo aquello que les apasione, y entonces empleen todo su empeño, su creatividad y el tiempo que les sea posible. Y cuando consigan algo que piensen que vale la pena, que no se quede en el disco duro. Que lo muestren de la forma que puedan: publicando en libros o revistas, colgándolo en su web o FB, montando una exposición, haciendo una conferencia, etc.

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Deliciosa Borraja http://www.asafona.es/revista/?p=3776 http://www.asafona.es/revista/?p=3776#comments Sat, 20 Apr 2013 00:15:31 +0000 Jesús García Arazola http://www.asafona.es/revista/?p=3776

Detalle de una flor silvestre de borraja (Borago officinalis) con una pequeña araña roja (Tetranychus urticae), Utilicé una Nikon D80 con un objetivo Sigma 105 macro, a 1/60 segundos f/6,3 para que el fondo estuviese difuminado, la iluminación es natural aunque me serví de un reflector lateral para suavizar las sombras

 

     No es de extrañar que el sugerente azul de estos pétalos (con un sabor similar al pepino) ocupe un lugar destacado en la cocina con flores. Lo que sí es raro es que el consumo de sus hojas como verdura esté restringido al valle del Ebro pues ya en el siglo XV se citaba como cultivada en Castilla y fue una de las primeras verduras que se llevaron al nuevo mundo allá por 1494. En Aragón es uno de los ingredientes diferenciales de nuestra cocina, incluso en dulces como los crespillos.

     Otros usos mas extendidos de la borraja son los medicinales, de ahí su apelativo officinalis que se da a las plantas que se emplean en las “oficinas” de farmacia. El aceite de sus semillas sirve para paliar problemas de piel o garganta y sus flores  poseen cualidades  sudoríficas.  Posiblemente de esta facultad provenga el nombre del género Borago,  en árabe bû´aráq, sudorífico, posteriormente latinizado, aunque hay autores que aluden a una derivación de borra por la pilosidad de la planta.

Flor Silvestre de Borraja (Borago officinalis)

     Ya en el canto IV de la Odisea Homero habla del vino del olvido, una maceración de flores, que Dioscórides y Plinio el Viejo identificaron como la borraja, que “tomadas con el vino producían el absoluto olvido de las penas”. También en la Edad Media se ponían unas flores de borraja a la última copa que se daba a los cruzados antes de partir pues adquirió fama de conferir coraje y ánimo. Pero como afirma Pío Font Quer en 1962, puede que estas citas clásicas se refieran a la buglosa (Anchusa officinalis), similar a la borraja, y “a lo sumo el verdadero cordial es el vino”.

Flor Silvestre de Borraja (Borago officinalis)

     La borraja es una planta anual recubierta de pelos rígidos con una roseta de grandes hojas y un tallo florífero hueco del que en primavera salen las flores inclinadas hacia el suelo. Podemos observar en la fotografía el detalle de sus estambres negros con el curioso filamento azulado y los apéndices blanquecinos de la corola azul. Es una planta originaria de la región Mediterránea y del suroeste de Asia, naturalizada en prácticamente toda Europa excepto en las zonas interiores y frías pues no soporta temperaturas por debajo de -4ºC.

Flor Cultivada de Borraja (Borago officinalis)

INVESTIGACIÓN

      El color azulado nos indica que se trata de un individuo silvestre pues las variedades cultivadas tienen flores blancas. En España se cultivan unas 500 hectáreas principalmente en el valle medio del Ebro. Entre las variedades existentes una de las mas utilizadas en invernadero es la “Movera” resistente a la subida a flor que evita que aparezcan los “canutos” o tallos florales. Esta variedad fue obtenida en 1991 tras varios años de selección masal-genealógica forzando la autopolinización por medio de abejas de los ejemplares que no formaban tallos florales. De esta forma, los investigadores del Cita (Centro de investigación y tecnología agroalimentaria de Aragón) han conseguido una variedad de borraja mas fina sin los duros tallos florales.

      Volviendo a su aprovechamiento culinario y aunque la madre de un buen amigo le aconsejara que no comiese ni bebiese nada de color azul, seguro que si conoce la borraja no se resiste a probar estas apetitosas flores.

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Meet Your Neighbours o Conozca a sus vecinos http://www.asafona.es/revista/?p=3042 http://www.asafona.es/revista/?p=3042#comments Sat, 31 Dec 2011 22:00:16 +0000 Chavi http://www.asafona.es/revista/?p=3042

Conozca a sus vecinos es una iniciativa fotográfica de Niall Benvie, que muestra la vida silvestre que vive entre nosotros de una manera extraordinaria. Estas criaturas y plantas son vitales para las personas: representan para algunos, el único contacto con la naturaleza salvaje que tenemos. Sin embargo, a menudo son ignorados, infravalorados.

Conozca a sus vecinos dignifica a estas especies comunes, dándoles tratamiento de celebridad. Cada uno es fotografiado en su lugar, en un estudio de campo. Un fondo blanco brillante con luz elimina el contexto, fomentando la apreciación del sujeto como un individuo más que una especie. Su propia forma constituye la composición. Visto de esta manera, los animales y las plantas que pensábamos que sabíamos revelan otra faceta de sí mismos, fomentar una segunda mirada, tal vez incluso el interés renovado.

La iniciativa involucra a fotógrafos de todo el  mundo para mostrar estos animales y pedir a la gente en sus comunidades a “ir al encuentro de sus vecinos”. Este es ejemplo de la fotografía de conservación a nivel base, pidiendo a la gente a preocuparse por su patrimonio natural, en el que viven y les muestra lo extraordinario que es todo ello,  de una manera sencilla.

Si usted está tentado a preguntar: “Bueno, ¿Por qué necesitamos las orquídeas o las salamandras, ranas o cochinillas de todos modos?” Usted puede también preguntar, “¿Por qué necesitamos los niños, amigos, o una comunidad?” Podemos vivir sin todas estas cosas, pero nuestras vidas son mucho más pobres sin ellas.

(Textos extraídos de la página del proyecto)

Más información sobre el proyecto en: www.meetyourneighbours.net

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Entrevista a Conchita Muñoz http://www.asafona.es/revista/?p=2854 http://www.asafona.es/revista/?p=2854#comments Mon, 31 Oct 2011 22:08:48 +0000 Chavi http://www.asafona.es/revista/?p=2854

¿Cómo empezaste en esto de la fotografía?
Mi afición a la naturaleza viene de lejos. Siempre he hecho fotografías, antes con una cámara automática con el fin de  llevarme un recuerdo de los lugares y los momentos vividos, después vino mi primera cámara digital, una máquina compacta, que me permitía fotografiar de manera aceptable paisajes, personas y con mucha paciencia un poco de macro.

¿Cuáles son tus especialidades o temas que tienes predilección a la hora de fotografiar?
La flora silvestre, esas que todo el mundo dice flores y que cada una es diferente y especial, y que cuanto más te fijas es cuando empiezas a encontrar plantas que seguro que estaban allí y nunca habías parado en ellas.

¿Qué motivación reside en ti para salir al campo, y hacer fotografía?
La posibilidad de contemplar la belleza de las planta, sus formas y colores y  dejarlas en su lugar  para que sigan su ciclo, y disfrutemos de ellas muchos años. Me propuse empezar a recopilar fotografías de flora de mi zona y conocer algo de ellas (nombre, especie, hábitats …). Entonces decidí comprarme una cámara réflex, con una lente macro para captar los más pequeños detalles de las flores y esas que por su pequeño tamaño pasan a nuestro lado sin pena ni gloria y que cuando las ves a través del macro descubres su gran belleza.

¿Es el macro una disciplina dura?
Para mi no es duro el macro, creo que todas las disciplinas tienen su mérito, para mi es más complicado y requiere más paciencia fotografiar aves aunque sean de gran tamaño o saber buscar el mejor enfoque y momento en una toma de paisaje.

¿Qué te ha aportado la fotografía de naturaleza?
Una excusa perfecta para seguir disfrutando de la naturaleza, conociendo y compartiendo momentos con gente con la misma inquietud, y sobre todo aprender día a día buscando captar esos detalles que nos ayuden a la identificación de la especie, en algunas tomas creo haberlo conseguido.

¿Qué rincón Aragón, conoces mejor?
No tengo un lugar en concreto, cada día voy descubriendo nuevos lugares y cada día sorprendiéndome más de la gran diversidad y riqueza que tenemos en nuestra comunidad.

¿Qué tipo/taxón/especie de nuestro territorio te sorprende mas?

El grupo de las Orquídeas por su complejidad y variedad, en estos momentos estoy centrando mis fotografías en esta familia, eso si, sin dejar pasar todo lo que las rodea.

Por último y aunque parezca un clásico; ¿Qué equipo tienes?  ¿Cuál es tu lente/objetivo mimado? ¿Crees que las grandes fotos las hacen solo los grandes equipos…o esto es un tópico? ¿Tu próxima adquisición…?

En este momento utilizo una CANON EOS 40D, dos lentes macro, CANON 50mm compac-macro f/2.5 y SIGMA 150mm macro. Por ahora el  50 mm es el que mas cómodo me resulta, si pensara comprarme otro seria el MP-E65mm f/2.8 macro,
El equipo puede ayudar mucho, pero lo principal es la persona que hay detrás de la cámara con su visión particular, a través del mismo objetivo no todos vemos lo mismo y eso hace de cada toma una imagen única.

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Paisaje urbano y rural, escenarios sugerentes http://www.asafona.es/revista/?p=1003 http://www.asafona.es/revista/?p=1003#comments Fri, 01 Apr 2011 00:00:57 +0000 Chavi http://www.asafona.es/revista/?p=1003

Primavera urbana, parques y jardines

Muy cerca de nosotros, más de lo que pensamos, en la ciudad, nuestro lugar de residencia, también las estaciones se muestran con toda su intensidad ofreciendo un montón de oportunidades y ocasiones para practicar la fotografía y en concreto la primavera es una de las más agradecidas. En las ciudades, son los parques y jardines los que al llegar esta época, al estar provistos de diferentes especies de plantas, arbustos, flores y árboles, nos muestran entre otras cosas, la belleza de los pétalos o estambres, las caprichosas formas de  las hojas, o los intensos colores de texturas que nunca acaban.

Por otro lado en cualquier maceta en nuestra casa, con simples plantas de geranios, pensamientos, o margaritas, puede ser igualmente un estupendo escenario para practicar la macro-fotografía, aproximando cualquier flor que nos llame la atención, a nuestro objetivo. Descubrir esas texturas y ver en “grande” la composición de la naturaleza desapercibida es una recompensa magnífica que bien merece la pena acometer.

Pero, ¿Qué parámetros, objetivo o utensilios usar?. Ese tema se trata en profundidad en otro artículo de esta revista, de la mano de Manuel Bernal, “Robando el alma de las hadas“, el cual es muy recomendable leer si quieres saber más de la técnica de Macro-fotografía, pero a nivel indicativo e introductorio en este artículo, únicamente indicar que cualquier objetivo  para macro a poder ser fijo (60mm, 90mm, 105mm, 150mm, 180mm) o un sencillo y económico 50mm, nos puede dar unos resultados excelentes. Para ello sólo necesitaremos un trípode y la ayuda si queremos de unos anillos de extensión (tubos huecos de poco coste) que separan algunos milímetros la distancia focal de nuestro objetivo al sensor, de esa manera se conseguirá magnificar esa imagen como si de un microscopio se tratase, algo idóneo para descubrir en las pequeñas flores, insectos o plantas un amplio abanico de texturas y detalles sorprendentes.

Sobre los parámetros, la experimentación es la mejor práctica, pero trabajar con diafragmas o aberturas de nuestra cámara lo más abiertos posible (f/2.8 a f/5.6) nos permitirá recoger el máximo de luz, difuminando el fondo y así ayudar también a realizar las tomas en tiempos rápidos que nos ayuden a evitar la trepidación o movimiento del motivo/flor, que normalmente suele ser ligera y frágil, y por ello muy sensible al viento.

Las velocidades recomendadas pueden ir desde 1/60 a 1/125 o  por encima incluso de 1/250. Los ISOs bajos como el 100 o 200 nos darán una paleta mayor de colores,  y el modo de trabajo a utilizar en nuestra cámara debería ser en Manual (M) para tener el control total de la misma, aunque también puede usarse con prioridad a la abertura ( AV en Canon o A en Nikon). Es recomendable igualmente acostumbrarse a enfocar nuestro objetivo de forma manual, dejando el foco (punto nítido) realmente en donde nosotros queremos, ya que la precisión de milímetros en el macro es vital para esta aventura.

Como puedes ver, no es necesario un gran equipo ni caros objetivos para empezar y conseguir capturar la belleza y detalles de las flores. Para ello, solo necesitas un poco de tiempo, paciencia (elemento importante en la fotografía) y mucha práctica, seguro que consigues aprender un poco más de las cosas pequeñas que tenemos en la naturaleza y que la primavera nos brinda muy cerca de nosotros, en nuestro propio lugar de residencia, en nuestras ciudades.

Primavera rural, campo abierto y paisaje vertical

En nuestras salidas al campo durante estos meses, abril y mayo, que coinciden normalmente con abundantes lluvias, el agua ejerce un efecto importante en la vida vegetal, dando fuerza y crecimiento rápido a la naturaleza que nos rodea y dotándola de un esplendor que el resto del año no volverá a condensar. Los paisajes se llenan de colores intensos y horizontes que nos salpican entre flores y texturas con un escenario multicolor. Acercarnos a ello con curiosidad y detenimiento nos recompensará la jornada.

Aunque no muy alejados de la fotografía Macro, la primavera nos ofrece igualmente poder levantar la cabeza y capturar tanto detalles (Macro) como las extensiones de terreno (Paisaje) que están cerca de nosotros. Elegir lo que queremos es a veces la tarea más compleja, pero una vez que empezamos se convertirá en nuestro siguiente reto. Si miramos bien, nos daremos cuenta que ubicándonos en diferentes puntos o alturas (un metro a la derecha, dos metros a la izquierda o a ras de suelo),  nos dará una perspectiva diferentes, nuestras composiciones serán completamente distintas y si es posible el trípode, nos ayuda mucho en esta labor de composición que será con él,  mucho más fácil y precisa.

Para poder disfrutar de lo que es capaz la fotografía en combinación estrecha con nuestra mirada, aquí aplicaremos tanto diafragmas abiertos (f/2.8 a f/5.6) si deseamos destacar algo en primer plano y desenfocar el fondo, como diafragmas cerrados (f/11 a f/16) para conseguir el máximo detalle y nitidez en la mayoría del plano de la composición que queremos. Al igual que en la fotografía macro en la urbe, los ISOs bajos (100 o 200) nos permitirán tener una sensibilidad idónea para nuestra toma de colores primaverales. Cuantos más colores existen en nuestra escena, mejor los captaremos con un ISO bajo (50-100-200) .

La luz es un condicionante importante, por no decir elemental, por ello y aunque se puede realizar fotografías a cualquier hora del día (incluso cuando el sol está más arriba, usando filtros que reducen la intensidad) no es lo más recomendable, ya que los colores tienden a desvanecerse con la alta radiación solar ante nuestro objetivo, perdiendo intensidad de los colores. Las primeras y últimas horas del día son las idóneas. El resto podemos utilizarlo para buscar las localizaciones.

Sabiendo lo que tenemos delante, es tiempo ahora únicamente de experimentar y fijarnos en cualquier detalle  que nos llame la atención. En estas fotografías de ejemplo, el motivo principal es la hierba creciendo, fresca, exuberante y movida por el viento. Tanto en una toma como en otra vemos que el punto de vista, altura o encuadre cambian mucho

En la primera fotografía horizontal,  el manto desigual de la hierba es el protagonista de nuestra escena,  dejando tres cuartas partes de la composición con los que nos interesa destacar. Las parideras (casas del monte), nos sirven como elemento de escala, situadas en la parte superior derecha.

En la toma vertical, nos acercamos más a ese Macro combinado en nuestra fotografía de paisaje, a la hierba en detalle, su textura, que junto al pozo y el almendro del fondo sirven de nuevo como referencia y escala de la composición. Tanto el primer plano de la hierba como el superior del pozo tiene una nitidez no total pero si sugerente al haber utilizado un diafragma cerrado a f/11 habiendo centrado nuestro enfoque (punto de atención con más nitidez) intencionadamente en el primer plano, muy distante del fondo (que queda un poco desenfocado).

¿Que hemos aprendido?

Tanto en la ciudad como en el campo, tenemos recursos suficientes para disfrutar de la naturaleza primaveral.
Los objetivos Macro (fijos) tienen una excelente calidad y desenfoque.
Los diafragmas abiertos (f/2.8-f/5.6) nos dan nitidez en el punto que enfocamos y desenfoque fuera de él.
Los diafragmas cerrados (f/11-f/16) nos permiten recoger más distancia nítida antes y después del punto que enfocamos.
Cuanto más cerca de nosotros está el sujeto y más lejos el fondo, más desenfocamos éste último.
Alejarse, acercarse, mirar a ras de suelo y rodear nuestro sujeto a fotografiar nos dará visiones diferentes.
No tengamos prisa, la fotografía es para disfrutar sin tiempo límite.
Nuestra mirada es el 90%, nuestro equipo sólo el 10% de una gran fotografía.
Acostumbrarse a mirar tanto en horizontal como en vertical, e incluso repetir la misma toma en  encuadres diferentes, ya que la escena  cambia y mucho, de verla de una manera u otra.

Bueno, espero que hayas descubierto que el paisaje urbano y rural, da mucho juego y está lleno de escenarios sugerentes….así que, a salir al campo, que la primavera ya esta aquí.  Buena jornada.

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Robando el alma de las hadas, fotografía de flora I. http://www.asafona.es/revista/?p=703 http://www.asafona.es/revista/?p=703#comments Fri, 01 Apr 2011 00:00:54 +0000 Manuel Bernal http://www.asafona.es/revista/?p=703

Inflorescencia masculina de Salix purpurea

Ya ha llegado la primavera, los almendros en flor la anuncian. Con ilusión hemos preparado nuestros equipos para salir a fotografiar flora, esas pequeñas maravillas que la Naturaleza nos regala. El invierno ha sido duro y largo, con resignación hemos ido pasando las hojas del calendario anhelado esas salidas al monte donde practicar nuestra pasión, la macrofotografía aplicada a la flora.

Tenemos la suerte de que esta especialidad la podemos practicar sin realizar grandes desplazamientos. Seguro que en nuestro propio domicilio o a su alrededor encontraremos esa pequeña flor dispuesta a dejarse fotografiar. Ya vendrán esos días donde nos podamos desplazar a lugares distantes de nuestro lugar de residencia.

Aunque parezca lo más sencillo, lo primero que tenemos que hacer es encontrar a nuestra modelo. Con un poco de detenimiento siempre hay algo que llama nuestra atención. Unas veces es su colorido, otras su forma, o bien el terreno donde crece o incluso el esfuerzo realizado para encontrarla, y al final allí está esperándonos.

Socios de Asafona fotografiando Paeonia officinalis y Rosa pimpinellifolia en el monte de Zuera

Al acercarnos observaremos partes o elementos de la planta que de otra forma pasarían inadvertidos y que mediante la macrofotografía les damos el protagonismo que se merecen. La emoción se apodera de nosotros y sin perder un momento queremos comenzar a fotografiarla, ¡¡todo un error!! Antes de arrodillarnos y desplegar todo nuestro equipo fotográfico debemos mirar alrededor buscando otros ejemplares de la misma especie. Siempre fotografiaremos el ejemplar lo más perfecto que sea posible, que esté en plena floración o en completo desarrollo vegetativo, que no se encuentre comido o dañado por los animales y en un entorno que nos parezca óptimo. Como en todo no hay regla fija, o están para incumplirlas, también podemos fotografiar algún detalle, hoja, fruto, brácteas, etc.., en el que el estado de la planta nos importe menos. La arruga es bella……………. a veces.

No obstante, siempre he pensado que son ellas, las flores, las que nos eligen para que las fotografiemos. Las hadas que en ellas habitan son las que deciden si nos dejan, o no, el robarles su alma cuando las fotografiamos. Para conseguir una mejor fotografía que refleje este alma deberemos tener en cuenta algunos aspectos:

Iluminación. Estamos en plena naturaleza y el sol deberá ser nuestra principal fuente de luz. De manera innata buscaremos, con el sol a nuestra espalda, ese perfil perfecto que esté mejor iluminado, bien por el sol o ayudados con algún reflector. Si la planta es vellosa un contraluz siempre destacará sus pelillos, pero en este caso debemos de recordar que tenemos que iluminar frontalmente la planta para que no quede obscura respecto al fondo.

El autor fotografiando Galanthus nivalis con objetivo macro, flash anular y visor acodado.

Otra fuente de luz que podemos utilizar será el flash, bien el situado en la zapata de la cámara y que podemos rebotar en un reflector para atenuar la dureza de la luz, o bien usando un anular.

En días nublados tenemos una luz difusa que nos ayudará en nuestra fotografía, por el contrario a pleno sol obtendremos unas sombras muy duras que podemos evitar con la utilización de un difusor, paraguas o cualquier otro utensilio que tamice la luz que incide sobre la planta que estemos fotografiando.

Objetivos. Con detenimiento hemos observado la flor que queremos fotografiar y debemos decidir lo que queremos fotografiar de la planta componiendo nuestra fotografía, utilizando para ello el objetivo más adecuado.

Rafael Marzal fotografiando Buxus sempervirens con un objetivo invertido

Si lo que queremos es hacer una fotografía de una parte de la planta como su flor, fruto u hoja, usaremos un macro que nos dé una ratio que se acerque a 1:1, es decir cuando el sensor de la cámara capte al mismo tamaño que tiene el objeto que fotografiamos (siempre cuando estemos situados a la distancia mínima de enfoque de ese objetivo).  Si nos alejamos del objeto este ratio disminuye.  Para acercarnos más y conseguir mayores aumentos con nuestro objetivo macro podemos usar los anillos de extensión, lentes de aproximación o también un fuelle; teniendo presente que el uso de estos elementos reduce la luz que entra al sensor y que deberemos controlar con una correcta exposición o en casos de poca luz modificado el ISO.  Si queremos conseguir aumentos extremos, existen en el mercado algún objetivo que llega a ratios del 5:1, pero su uso considero que es más para estudio ya que requieren una cuidadosa iluminación del objeto además de que una simple brisa puede hacer imposible en plena naturaleza el realizar una foto enfocada. Sin olvidar que podemos usar objetivos invertidos con los que se obtienen unos ratios elevados con una calidad más que aceptable.

Otra opción es hacer una fotografía del hábito de la planta, del conjunto de la planta, en donde incluiremos además de la inflorescencia, las hojas tanto basales como las caulinares y el tallo. Para ello deberemos alejarnos hasta que entre completamente en el encuadre de nuestro objetivo macro, o bien utilizar un angular que nos permitirá acercarnos obteniendo fotografías de una gran nitidez.

Estambres y pistilo de Anchusa italica, tomado con Canon MP-E 65 mm a 2:1

Si el fondo de la planta resulta agradable a nuestros ojos y la planta se destaca en su conjunto podemos hacer una fotografía de ambiente, donde la planta quede integrada en el entorno donde crece, para ello utilizaremos un objetivo angular. Si usamos un angular extremo u ojo de pez conseguiremos algunos efectos espectaculares al exagerar las perspectivas.

Para las tres opciones o tipos de fotografiadas referidas también podemos utilizar un teleobjetivo, con el que conseguiremos otros efectos. El teleobjetivo acerca los planos, si queremos hacer una fotografía de ambiente conseguiremos que el fondo nos parezca mucho más cercano a la planta fotografiada que lo que es en realidad.  Cuando realicemos una fotografía de conjunto de la planta con un teleobjetivo conseguiremos unos fondos más uniformes y con ello nuestra planta tomará un mayor protagonismo.  Es posible que dada la mayor distancia mínima de enfoque de los teleobjetivos necesitemos usar los anillos de extensión para acercarnos lo máximo, aunque si queremos hacer un detalle es posible que no nos podamos acercar lo suficiente con el teleobjetivo.

Detalle de Gymnadenia conopsea

Profundidad de campo. En macrofotografía la profundidad de campo que utilicemos es crítica para conseguir una excelente fotografía. Mediante la apertura del diafragma decidiremos que zonas de la planta quedan enfocadas. Tal vez nos interese que se vean enfocados los estambres de la flor, presentando un desenfoque los pétalos por delante y por detrás, para ello deberemos jugar con la apertura del diafragma. Si lo abrimos (número f bajos) conseguiremos una zona enfocada muy pequeña, mientras que si cerramos el diafragma (números f grandes) la zona enfocada se amplia, llegando a estar enfocado todo el fondo existente tras la planta. El uso de teleobjetivos y de los anillos de extensión también reducen la profundidad de campo.

Plano de enfoque. Si queremos que la flor o flores a fotografiar queden todas enfocadas en primer plano, deberemos buscar que formen un mismo plano de enfoque que conseguimos al colocar nuestra cámara (sensor) totalmente paralela a este plano de enfoque.

Fondos. ¿Cuántas veces nos ha ocurrido que tras una sesión fotográfica en el campo, al ver la fotografía en el ordenador nos encontramos con el molesto reflejo de esa hoja coriácea, la rama que cruza la fotografía o ese papelito que alguien se ha dejado olvidado, detalles que no habíamos observado en el campo?  Hemos elegido el motivo que queremos fotografiar y cuidado todos los detalles técnicos, pero nos hemos olvidado de controlar el fondo. Grave error, un mal fondo pude hacernos tirar todo nuestro trabajo a la papelera.

Planta completa de Gymnadenia conopsea

Mediante el uso del flash podemos conseguir unos fondos negros, personalmente no me gustan para fotografías de naturaleza; otro recurso es el llevar un fondo artificial con acabado mate como una fotografía o el uso de la mochila. Nuestra meta es el conseguir unos fondos naturales desenfocados donde la planta destaque y sea la protagonista, para ello usaremos, como ya hemos comentado, la profundidad de campo.

Si utilizamos un número f elevado con seguridad que el fondo no estará desenfocado. Además también influye la distancia existente entre la planta y el fondo, a mayor distancia más fácil será el conseguir un fondo perfecto. Para ver como nos queda la foto, una buena costumbre es el utilizar el botón de previsualización. Cuando lo tengamos presionado y miremos por el visor comprobaremos como nos queda la composición, el fondo, y si no hay elementos extraños antes de pulsar el disparador.

Si algún pequeño resto seco de vegetación o bien alguna pequeña brizna de hierba molesta en la composición que estamos realizado, entiendo que se puede retirar. Siempre teniendo presente que no podemos alterar, modificar o destruir el entorno natural donde nos encontramos. La Naturaleza es patrimonio de todos, especialmente de los que nos tienen que suceder.

Ya estamos listos, hemos elegido la planta a fotografiar, el uso del objetivo apropiado, hemos cuidado la composición y aplicado las técnicas necesarias para lograr la fotografía perfecta, hemos comprobado que todo está en orden y nos disponemos a realizar la fotografía mediante el disparador tras levantar el espejo. ¿Nos hemos olvidado de algo? Pues sí, a mi criterio casi de lo más importante, del trípode. Si queremos que nos queden unas fotografías perfectas tenemos que usar un buen trípode. Digo buen y no fuerte, para flora no es necesario un trípode que soporte perfectamente los pesados teleobjetivos usados para fauna. Una rótula que aguante sin moverse el peso de la cámara y nuestro macro, y un trípode que nos permita acercar el objetivo a ras de tierra es suficiente. Un objetivo macro estabilizado, en caso de necesidad u olvido, puede suplir el uso del trípode y obtener esas fotografías que a pulso serían imposibles.

Con el tiempo llegaremos a la conclusión que nuestra mochila pesa demasiado para las largas caminatas que normalmente realizamos, y el rebajar el peso de los “hierros” que llevamos a la espalda será una constante. También iremos buscando los medios y utensilios que nos ayuden a realizar nuestras fotografías más cómodamente, como puede ser un visor acodado que permita una visión fácil a través del visor sin tener que ser un contorsionista. Cuidado con tener perfectamente graduados estos visores, ya que se ha dado el caso de que si no están ajustados a nuestras dioptrías podemos ver por el visor enfocada la flor cuando lo que realmente está enfocado es el fondo.

Otro recurso es el  proveerse de algún tipo de esterilla que amortigüe el contacto de nuestras rodillas con el suelo. Personalmente he recortado una esterilla de las utilizadas en montaña que tiene una de las caras plateadas, con el fin de usarla como almohadilla para las rodillas y por la parte plateada como reflector.

Gymnadenia conopsea integrada en el paisaje

Ahora sí, ahora ya estamos en condiciones de pulsar el disparador.  Por un momento dejamos de respirar esperando que nuestro enemigo, el viento, no aparezca y destruya todo nuestro trabajo. Ya tenemos nuestra fotografía de flora, pero ¿qué hacemos con esta fotografía?  Si la queremos como fotografía artística su destino próximo es la edición en el ordenador, por el contrario si necesitamos identificar la planta el asunto se complica. Pero esto será tema para el otro mes.

Fotos y texto: Manuel Bernal

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El poder de la fotografía http://www.asafona.es/revista/?p=477 http://www.asafona.es/revista/?p=477#comments Wed, 02 Mar 2011 12:29:01 +0000 Paco Serrano http://www.asafona.es/revista/?p=477 Circos de Aisa

Desde que compré mi primera cámara, una Voiglander Vito CL en el año 1966 hasta ahora, han cambiado mucho las cosas. No solo ha evolucionado la técnica de las cámaras fotográficas sino que la Naturaleza se ha degradado a pasos agigantados.

Ahora la fotografía digital y la informática han sustituido a las cámaras analógicas y al laboratorio, hasta casi su desaparición, en un corto periodo de tiempo.

Ahora la Naturaleza se degrada alarmantemente de una forma rápida con la deforestación, incendios, urbanizaciones, autopistas, AVE, aparcamientos e instalaciones monstruosas para la práctica del ski, etc, etc. Y por si fuera poco y en aras de una energía limpia nos inundan los montes con aerogeneradores, rígidos molinos de viento cual gigantes de las aventuras quijotescas.

Mycena renati

Mucho debo a mi afición por la fotografía. Hizo que desde joven me interesara por la montaña, por la botánica y en especial por la Micología, además de animarme a recorrer Aragón plasmando sus pueblos, gentes y paisajes. Solo el hecho de tener que ponerle nombre o pie a las fotos obligaba a documentarme y profundizar en las diversas materias.

A través del objetivo he visto y disfrutado de instantes mágicos en la naturaleza y no solo han quedado plasmadas en mis diapositivas, sino en imborrables recuerdos que se almacenan en mi memoria. Lástima que, al contrario de lo que sucede en las nuevas tecnologías, no se pueda ampliar nuestro disco duro y en cambio se vayan perdiendo con la edad algunos archivos.

Dryas y Leontopodium

No se puede abarcar todo y por ello no he disfrutado, como otros amigos, de los emocionantes encuentros con la fauna, a veces en largas e infructuosas esperas. Pero en mis paseos por la naturaleza he plasmado el colorido del otoño y la primavera, el salvaje descender de los ríos pirenaicos, la blancura del paisaje nevado, el descubrimiento de las numerosas orquídeas y flores diversas, el alborozo ante el hallazgo de una nueva especie de seta no fotografiada y como no, del disfrute compartido con amigos en excursiones montañeras o micológicas.

Mucho he recibido de esta afición por la fotografía de naturaleza, a cambio, en mis publicaciones, he procurado trasmitir el conocimiento, respeto y amor por nuestra tierra y la exuberante y rica naturaleza que encierra.

Amanita caesarea

Para encontrar temas fotográficos en la naturaleza no hay que tener prisas, hay que dejarse empapar por lo que nos rodea y saber aprovechar las luces de las distintas horas y estaciones. También, la observación detenida y sosegada, nos permite ver mas detalles y elementos que destacan, así como especies que de otra forma no podríamos localizar.

La denuncia de los ataques a la naturaleza y la protección de los hábitats, serán las claves de la conservación de las especies, que de otra forma acabarán estando solamente en los soportes fotográficos, que los amantes de la naturaleza hemos plasmado con nuestra afición a la fotografía.

Robledal centenario

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