Reflejos de Naturaleza » Glaciares http://www.asafona.es/revista La revista on-line de ASAFONA Tue, 17 Mar 2015 11:57:22 +0000 en hourly 1 http://wordpress.org/?v=3.3.1 EL CHALTÉN. Un paraíso escondido en la Argentina. http://www.asafona.es/revista/?p=4858 http://www.asafona.es/revista/?p=4858#comments Sun, 31 Aug 2014 22:00:27 +0000 Alfonso Ferrer Yus http://www.asafona.es/revista/?p=4858

Carretera hacia El Chaltén

Francesco nació en Buenos Aires, no le gusta decir los años que tiene, tuvo varias ocupaciones y eso le permitió viajar por toda la Argentina; en una de nuestras larguísimas conversaciones le pregunté: ¿Qué es lo que más te gustó de la Argentina? Él se quedó pensando un rato pero no enumerando sitios o ciudades, supongo estaba recordando los colores, el olor y todo lo que su imaginación pudo recuperar en un segundo y medio, me mira y lentamente me responde: El Chaltén.

Argentina. Patagonia. Santa Cruz. El Chaltén. Apenas a tres horas en autobús o coche de El Calafate se encuentra la localidad de El Chaltén, un paraíso escondido del Parque Nacional de los Glaciares en el sur de la Cordillera Andina. Sin duda el recorrido por carretera desde El Calafate hasta El Chaltén es uno de los más espectaculares de Argentina, siguiendo la famosa ruta 40, asfaltada aunque en muchas tramos todavía de ripio (pista de gravilla y tierra más o menos consolidada), se rodea el Lago Argentino y más tarde el lago Viedma hasta llegar a el Chaltén. Durante el trayecto se puede observar la increíble magnitud del Glaciar Viedma (el más grande de toda la Argentina) que va a morir al comienzo del lago que lleva su nombre. El viajero se sobrecoge ante el espectáculo que se abre ante él, siguiendo un camino casi labrado en el corazón de la meseta patagónica, con los Andes al fondo, rectas interminables sólo interrumpidas por los avisos de desvío a las Estancias que existen en esta zona, camuflados entre los Neneos y Colapiches que constituyen la vegetación típica de la estepa patagónica. Más adelante ya se comienza a divisar las figuras imponentes del macizo del Fitz Roy y el Cerro Torre, casi siempre cubiertas de espesas nubes que a menudo no dejan observar sus figuras de manera clara. Los pobladores indígenas de esta zona siempre creyeron que el Monte Fitz Roy (o Cerro Chaltén) era en realidad un volcán debido a la casi siempre presencia de nubes en su cima.

Monte Fitz Roy

Cuando uno llega por primera vez a El Chaltén tiene la sensación de entrar en un lugar donde el tiempo transcurre de otra manera, alejado del resto del mundo, como dándole la espalda porque así se siente mejor. No existe urbanismo definido y las casas y construcciones aparecen diseminadas como si así se le hubiera antojado al azar, los materiales y colores son tan diversos que crean una atmósfera que atrapa al que lo visita, una energía apacible y sincera que discurre por sus calles, por supuesto de tierra, que te hacen sentir bien acogido desde el primer momento. Ante todo sobra decir que visitar El Chaltén es visitar uno de los lugares más bonitos de Argentina, naturaleza en estado puro, sus aproximadamente 300 habitantes se sienten orgullosos de ello.

Alejado del bullicio turístico de El Calafate, El Chaltén no recibe tanto visitante, es por ello que el viajero debe descubrirlo por sí mismo, no se le enseña. El Chaltén ofrece al que llega hasta él, montañas, glaciares, lagos y paisajes que difícilmente se pueden llegar a olvidar. Sin duda es por todo esto que El Chaltén es declarado capital nacional del trekking, cada año es visitado por cientos de montañeros que pueden encontrar desde caminatas de un día hasta travesías de varios días por los campos de hielo del límite geográfico entre Argentina y Chile, siempre dependiendo del cambiante clima patagónico. Además esta zona es mundialmente conocida por poseer el Cerro Fitz Roy y el Cerro Torre, dos de las montañas más bonitas del mundo y el sueño de cualquier escalador. Además de montañismo y trekking se puede practicar rafting, piragüismo, montar a caballo, pesca,  además de ser un paraíso para los amantes de la flora y fauna.

Después de la tormenta

El viajero encontrará en El Chaltén todos los servicios mínimos para que su estancia sea de todos modos confortable, todos los tipos de alojamiento, restaurantes, comercios, servicios de transporte, guías de montaña y aventura, alquiler de material técnico y como no los extendidísimos locutorios de teléfono e Internet.

La Ruta 40

La ruta 40 es la carretera más famosa de toda Argentina, con sus 5000 Km. de distancia une la provincia de Santa Cruz, en el sur, con la frontera con Bolivia, en el Norte, atravesando todo el país. El recorrido transcurre paralelo a la cordillera de los Andes y atraviesa 20 parques nacionales y 18 importantes ríos, además de otros muchos puntos de interés turístico del país. A pesar de su fama y de la intención del gobierno por situarla como reclamo turístico solamente la mitad de su recorrido está asfaltado, la otra mitad es ripio que depende de los tramos, se encuentra en más o menos buen estado, aunque en todo momento conviene extremar la precaución.

Ruta 40

Parque Nacional De Los Glaciares

El principal atractivo de El Chaltén es servir de privilegiada entrada al espectacular Parque Nacional De Los Glaciares. Creado en 1937 y declarado “Patrimonio Mundial” por la UNESCO en 1981, se sitúa en los Andes Australes Argentinos, al sudoeste de la provincia de Santa Cruz en la frontera con Chile. Ocupa una superficie de 600.000 hectáreas de las cuales casi la mitad está ocupada por campos de hielo, lo que constituye el manto de hielo más grande después de la Antártida. De éstos surgen gran cantidad de glaciares, sin duda el más conocido y visitado el famoso Perito Moreno, con un frente de 5 Km. y una altura sobre el nivel del lago Argentino sobre el que descansa de 60 metros y a 80 Km. de distancia de El Calafate. También destacar el glaciar Upsala de 10 Km. de anchura. La espectacularidad del paisaje del Parque se ve reforzada por el hecho de que los Glaciares del Parque se crean a unos 1500 metros sobre el nivel del mar y van descendiendo hasta poder formar un frente a tan sólo 200 metros s.n.m. Este contraste entre hielo perpetuo y bosque andino patagónico es lo que hace realmente bello y singular este rincón del planeta. El origen de la cordillera que vertebra el Parque se remonta hasta el Terciario y su formación llegó hasta la era Cuaternaria, toda la zona del Parque sufrió las glaciaciones cuaternarias llegándose a acumular espesores de hielo hasta de 1400 metros. Desde la mitad del siglo pasado la superficie de hielo tanto de los glaciares como de los campos de hielo ha ido disminuyendo considerablemente.

Glaciar Perito Moreno

El desnivel de altitud dentro del Parque va desde los 200 metros de los Lagos Argentino y Viedma hasta los 3441 metros del Cerro Fitz Roy. En esta franja de desniveles se acumulan cerros, montañas, lagos, bosques y fiordos que forman uno de los tramos más atractivos de la Cordillera de los Andes.

 Entre la avifauna que se puede observar en el Parque se puede destacar como de fácil observación al carpintero gigante, el carancho y el cóndor. Dentro de los ambientes acuáticos es fácil distinguir al pato zambullidor grande, el cauquén común y los cisnes de cuello negro. En el bosque habita el huemul, una especie de ciervo muy primitivo que está en peligro de extinción y que durante los meses más fríos se refugia en praderas de altura. Cuando nos dirigimos al este el paisaje abandona las montañas y los lagos y aparece la meseta patagónica donde se observan frecuentemente grupos de Guanacos y  Choiques, también llamado Avestruz americana.

Loica Común

Existen varias empresas en El Chaltén que ofrecen multitud de actividades y excursiones entre las que se pueden destacar las siguientes:

  • Visitar el Glaciar Viedma, la excusión ofrece traslado en barco hasta el frente del glaciar y un trekking guiado de varias horas de duración por la superficie del mismo. No es una actividad exigente.
  • Trekking que pueden ser de día entero o varios días en función de lo que se desee y del nivel físico.
  • Ascensiones a cimas de la zona, normalmente en varios días. Cerro Huemul y Cerro Solo, por ser los más asequibles para la mayoría.
  • Expediciones de varios días a los campos de hielo, se necesita al menos una semana y una muy buena condición física.

Valle del Río de Las Vueltas

Cuando uno se tiene que despedir de El Chaltén, le cuesta mucho, no quiere irse, la energía que despide el Fitz Roy te atrapa y más cuando conforme te alejas la montaña te va diciendo adiós durante muchos kilómetros de carretera, como despidiéndose, vigilando que tengas una feliz partida, y tú, vas mirando atrás y estás pensando si volverás o no.

Hacía mucho tiempo que no nos veíamos; después de ponernos al día y hablar durante largo rato recordando anécdotas vividas Francesco me preguntó con una sonrisa cómplice ¿Bueno en fin, qué es lo que más les gustó de la Argentina? No tuve que pensarlo mucho tiempo. Sin duda alguna. El Chaltén

Abandonando El Chaltén

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Los glaciares pirenaicos http://www.asafona.es/revista/?p=505 http://www.asafona.es/revista/?p=505#comments Wed, 02 Mar 2011 11:52:47 +0000 Eduardo Viñuales Cobos http://www.asafona.es/revista/?p=505

La alta montaña pirenaica es un mundo aparte, con una naturaleza muy especial. En Aragón contamos con la suerte de conservar todavía algunos pequeños glaciares, hielos permanentes que son vestigio de grandes masas de hielo que miles de años atrás ocuparon las cabeceras de los valles pirenaicos. Entorno a ellos se halla un paisaje prístino de cumbres nevadas, crestas rocosas y morrenas glaciares donde aparece una fauna y flora impropia de estas latitudes: con plantas boreo-alpinas como la Androsace ciliata, y con aves de climas fríos como la perdiz nival o lagópodo alpino.

Nuestros glaciares son los últimos vestigios helados y móviles de unas pretéritas épocas frías que, parece ser, no volverán. Estas masas de hielo y nieve compactada retroceden en extensión cada año conformando un peculiar elemento paisajístico que es propio de la alta montaña pirenaica. Los glaciares se hallan también en peligro de extinción… pero, en esta ocasión, son el tiempo y el clima quienes deciden su pervivencia en estas elevaciones.

A pesar de ser un elemento paisajístico, se puede afirmar que los glaciares poseen vida. Están vivos ya que cuentan con su propia dinámica natural: en su parte superior captan grandes cantidades de nieve que por acumulación se compactan y convierten en hielo que, por efecto de la gravedad y las fuertes pendientes de las laderas, se desplaza hacia abajo hasta su final fusión y deshielo en la parte inferior.

Fruto de ese desplazamiento por encima de una base irregular, la masa de hielo -considerado un material plástico- experimenta fuertes tensiones que se traducen en la presencia de grandes grietas en la superficie del glaciar, generalmente ocultas por una capa superficial de nieve reciente -llamada “neviza”-. Estas grietas es lo que les diferencia externamente de los neveros que permanecen también en la montaña todo el año, pero que, sin embargo, no sufren movimiento.

Los glaciares son, por tanto, un importante agente erosivo que ha ido modelando y esculpiendo el fondo y las laderas de los valles pirenaicos. Al igual que los ríos, producen los efectos de captación, transporte y sedimentación de materiales rocosos.

Las últimas masas glaciares actuales se localizan en la vertiente central de los Pirineos, donde la cadena alcanza sus máximas altitudes, en torno a macizos que superan los tres mil metros de altitud. En la vertiente sur o española se cuentan poco más de una docena de masas de hielo móviles, todas ellas localizadas en la provincia de Huesca. Al importante conjunto de los Montes Malditos (Aneto-Maladeta), hay que sumar los existentes en las montañas de Balaitús, Infiernos, Marboré, Monte Perdido, Posets y Perdiguero. Algunos de estos glaciares escasamente superan las 5 hectáreas de superficie, que contrastan con el glaciar del Aneto de más de 90 hectáreas. La suma del conjunto total no rebasa las 400 has.

Todo ellos están protegidos por el Gobierno de Aragón bajo la figura de Monumentos Naturales. La última incorporación han sido los glaciares de la cara norte del Monte Perdido. Unas 800 hectáreas del macizo de Treserols, permiten aumentar un 25 por ciento esta superficie protegida, que pasa a ser de 3.190 hectáreas. La cara norte del Monte Perdido es uno de los complejos glaciares pirenaicos de mayor interés, debido a sus notables dimensiones y su especial morfología, así como su disposición en graderío. El glaciar se encuentra por encima de la cota de 2.700 metros y ha quedado dividido, por su dinámica de regresión, en dos áreas: el Inferior y el Superior.

Acantonados en los recovecos de un medio difícil e inhóspito, muchas veces objeto de negras leyendas, los del Pirineo Aragonés son los únicos glaciares que perviven en la península Ibérica, además de ser los más meridionales de toda Europa. El fotógrafo de naturaleza encontrará aquí, tras una exigente caminata, un escenario silencioso y hermoso donde fotografiar algunos de los paisajes y formas de vida más extremos de nuestra región.

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